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Más ángeles petrificados

Y de vuelta, ahora, en Puebla...
Regreso clásico. Nada ha cambiado por aquí... El exposímetro de mi cámara no se arregló sólo y hoy no pude imprimir una sola y maldita foto en mi taller...
Lo bueno, ayer pude continuar mi novela. Avanzar lo suficiente y ya con el tono definitivo bien ubicado... Aunque creo que la historia está cambiando mientras la escribo...
Nuevamente hay una extrahistoria orbitándome, haciéndome llevar la acción por caminos para nada intuídos... Podría salir muy bien... Podría terminar en la basura.
Y los días pasan y pasan y no llega la hora de presentar a las Sirenas...
Resultados de la cacería de libros: A parte de frustrarme por encontrar a 30 pesos un libro de Barry Gifford que me costó 130 o algo así... Hubo un buen hallazgo: Ediciones B llevó a la feria sus mercancías defectuosas (sobrecubiertas rayadas, lomos doblados, o así, detalles mínimos) a 50 pesos cada uno. De entre esos títulos, extraje uno que no había podido comprar aún: Merric...
Aún no lo empiezo a leer... Pero la presencia de la Talamasca casi garantiza que lo acabe...
Hoy Zárate fue a visitarme y me prestó el libro de Patricia Cornwell Retrato de un asesino. Arranca muy bien... Y espero que me ayude...
Y, sin más nuevas en el horizonte, bye por hoy...

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Entradas más populares de este blog

¿de qué va esto?

aunque no lo quiera, esa es la pregunta que, aun en mí, prevalece como la más constante. la más acuciante... es decir... como memoria en línea, así, libremente asociativa, libre en su interacción, interrelación de temáticas, recuerdos y estructuras, fantasías y hasta sueños, este blog permanece impecable, fiel a sí mismo. ¿pero es esa la única función de un blog? es decir, ¿no hay que ofrecer ni la mínima coherencia? ¿el mínimo intento de fraguar un hilo conductor que no sea el protagonista mismo, el escritor de estas pantallas? es decir, aquí, en este espacio, estas pantallas hay de todo. también, nada... aquí hay impresiones, hasta promesas... ¿basta eso? no lo sé. el blog, a veces, se revela como el espacio por excelencia para el vouyeurismo del alma... una suerte de revista de chismes sobre el espectáculo individual, una especie de reality show del solipsismo inútil que, a final de cuentas, conduce a la nada... y eso que no parecía haber más nada que la nada que fabrica ese seudo p...

los minicuentos de Zárate

hace unos cuantos post, volvía a preguntarme cual es la finalidad de un blog. mi respuesta es, obviamente, personal. la blogosfera arropa infinidad de cabezas, infinidad de cerebros. y Zárate, ya hace días, tal vez meses, decidió volver a las andadas. decidió actualizar su cerebro en la red. no con debrayes, sesudos ensayos, ni nada por el estilo, sino a través de una de sus más grandes pasiones: los minicuentos. Cuenta atrás de José Luis Zárate se ha transformado ahora en una suerte de libro virtual que va escribiendo en línea. es decir, no está posteando su vieja, olvidada obra. sino escribiendo directamente para esta blogosfera multiusos que todos visitamos. escribiendo directamente para estas páginas electrónicas. sería bueno que probaran, degustaran este esfuerzo. a partir de hoy, el link quedará fijo en la columna de la derecha, en el apartado, blogs de escribas. ¡disfrutenlo!

la provincia galáctica

y no. el sueño no llega. llega la nostalgia en la búsqueda de vieja música. ¿quién era yo en 1981? alguien importado de jojutla al DF. alguien que conocía, había usado el metro en años anteriores, pero por primera vez lo hacía solo. una noche de adolescente soledad, ahí, en el sistema ambiental del metro, ocurrió la maravilla que me hizo sentir el primer toque de futuro, el primer ramalazo de cyberpunk. es este: y quizá es exagerado decir cyberpunk, pero era una urbe agreste, llena de ofertas para el consumo adolescente, mismas que incluían modelos a escala de las imponentes naves interestelares del anime japonés. por supuesto, en aquella noche, jamás supe, imaginé siquiera que el autor era Jean Michel Jarre y que se trataba del segundo track del LP Oxígeno. a la mañana siguiente le comenté mi éxtasis a Humberto. y mi buen amigo preparatoriano combatió con Tomita. un track en especial me sedujo, Marte, por supuesto, es éste: y me sedujo, precisamente porque, de acuerdo a mis memorias, ...