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Vida fuera de Internet

Y sí, no me había parado por estas latitudes digitales en un buen rato.
La última vez que traté de actualizar este blog fue el pasado jueves, pero, oh destino, me tocó una computadora a la que no le servía la tecla "o"... Así que lo pospuse...
Y hoy tampoco pretendía escribir... pero ya ven... aquí estoy, sin saber exactamente de que debrayar...
Contar lo que pasó la semana pasada sería aburrido, creo, a estas alturas. Baste decir que me la pasé en un Cogreso de Poesía y Poética, organizado por la BUAP... Y bueno, no sólo ahí... más bien en todos los festejos que seguían a las lecturas. Así que fue una semana de enteras borracheras, de reencuentros con viejos amigos y hasta con una exnovia... Un momento-semana como hacía mucho no tenía...
Creo que la última vez que me moví en una dinámica semejante fue en los Interuias de León...
Y todo bien... Muy bien... Me dejó increíblemente inspirado, aunque también increíblemente cansado. Hasta hoy, el maldito espejo sigue presentandome una versión de mí que casi es sólo ojeras...
Todo muy bien, excepto la economía... Ya de plano en las últimas después de esas borracheras y de que Gandhi Puebla cumpliera y me consiguiera dos libros de Barry Gifford: La vida desenfrenada de Sailor y Lula y Perdita Durango... Citas, aún ninguna... Llevo sólo como veinte páginas de La vida... leídas... y es que sólo hasta ayer me entregaron los libros...
Y nada de tiempo... Pero todo muy bien...
Muchos planes... Una comezón en la punta de los dedos que todo el tiempo me lleva a escribir...
Bien...
Y se acabó la cuerda... Luego les cuento un poco más... O posteo citas...
Ya se verá...
Suerte por allá, detrás de la pantalla...

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