Ir al contenido principal
la foto prometida...


Los Girasoles Lloran al Atardecer Posted by Hello
Y hace ya un ratote que en un post comenté sobre esta foto. El título no le pertenece a la foto, sino a un cuento de cienfcia ficción que por ahí de 1985 ganara el Premio de Cuento Interpolitécnico de esa categoría. No recuerdo quién era el autor... Ni he vuelto a saber de él. En aquel tiempo yo metí un cuentito, bastante malo, que ni siquiera era de Ciencia Ficción; estaba escrito fingiendo una invasión extraterrestre y al final el lector se daba cuenta que simplemente se trataba de un hombre cosechando miel en un apiario. Bastante burdo e inocente, así de malo como ser oye. Y en ese momento creo que en verdad pensaba que iba a sacar algo. Cuando el cuento fue leído, tuve que reconocer que me hacía falta trabajo. Ese mismo cuento fue a parar al concurso de minificciones de la revista El Cuento de Edmundo Valadez, con obvios resultados... No hace mucho encontré esas revistas y al revisarlas me encontré con un detalle que me hizo sonreir. No sólo a mí me rechazaron cuentos en esa revista. En el mismo número de rechazo, hay notas similares para Pedro Ángel Palou, Günther Petrak, Blanca Martínez y algunos otros que ahora se me escapan. Para Zárate no había. A él le publicaron varios cuentos y ganó una vez el concurso... Pero bueno, es de esos detalles que te hacen el día, que de alguna manera te alegran... Confieso que jamás leí los minicuentos rechazados de los antes mencionados... Supongo que ninguno era tan malo como el mío... Pero no me rendí. Y aquí sigo...
¿Y la foto? Ah, esa es otra historia. Fue tomada por ahí de 1992, desde la carretera que orbita el lago de tequesquitengo por Mauricio Martínez Rojas. En aquel tiempo, en mi Brasilia, Mauricio y yo solíamos salir por las tardes a cualquier lugar, buscando temas para su labor fotográfica, buscando solo platicar. Y en ese atardecer rojizo, mirando la antena parabólica contra el cielo rojo, le comenté que ilustraba de adecuada manera ese cuento de poético título. Y él disparó y me dio una impresión, una que como pueden apresiar, ya luce rayada y maltratada, pero que sigue aquí. La había prometido, ahora lo cumplo...
Ah, por cierto, si le dan click a la miniatura, pueden ver en grande la foto.
Y si alguien conoce al autor de ese cuento, ojalá lo pueda poner en contacto conmigo. Me gustaría volver a leerlo... Saber si siguió escribiendo...
Eso es lo terrible en este oficio de la escritura, a lo largo de los años vas descubriendo a gente talentosa, con empuje, que no para de escribir... Luego crecen, se distraen, se casan, vaya usted a saber, pero se olvidan de seguir aporreando el teclado.
Ojalá el autor no sea uno de esa larga lista estadística. Ojalá tu que lees y tal vez escribes, tampoco olvides por qué adora uno desgastar el teclado.
See ya soon

Comentarios

Entradas más populares de este blog

¿de qué va esto?

aunque no lo quiera, esa es la pregunta que, aun en mí, prevalece como la más constante. la más acuciante... es decir... como memoria en línea, así, libremente asociativa, libre en su interacción, interrelación de temáticas, recuerdos y estructuras, fantasías y hasta sueños, este blog permanece impecable, fiel a sí mismo. ¿pero es esa la única función de un blog? es decir, ¿no hay que ofrecer ni la mínima coherencia? ¿el mínimo intento de fraguar un hilo conductor que no sea el protagonista mismo, el escritor de estas pantallas? es decir, aquí, en este espacio, estas pantallas hay de todo. también, nada... aquí hay impresiones, hasta promesas... ¿basta eso? no lo sé. el blog, a veces, se revela como el espacio por excelencia para el vouyeurismo del alma... una suerte de revista de chismes sobre el espectáculo individual, una especie de reality show del solipsismo inútil que, a final de cuentas, conduce a la nada... y eso que no parecía haber más nada que la nada que fabrica ese seudo p...

los minicuentos de Zárate

hace unos cuantos post, volvía a preguntarme cual es la finalidad de un blog. mi respuesta es, obviamente, personal. la blogosfera arropa infinidad de cabezas, infinidad de cerebros. y Zárate, ya hace días, tal vez meses, decidió volver a las andadas. decidió actualizar su cerebro en la red. no con debrayes, sesudos ensayos, ni nada por el estilo, sino a través de una de sus más grandes pasiones: los minicuentos. Cuenta atrás de José Luis Zárate se ha transformado ahora en una suerte de libro virtual que va escribiendo en línea. es decir, no está posteando su vieja, olvidada obra. sino escribiendo directamente para esta blogosfera multiusos que todos visitamos. escribiendo directamente para estas páginas electrónicas. sería bueno que probaran, degustaran este esfuerzo. a partir de hoy, el link quedará fijo en la columna de la derecha, en el apartado, blogs de escribas. ¡disfrutenlo!

la provincia galáctica

y no. el sueño no llega. llega la nostalgia en la búsqueda de vieja música. ¿quién era yo en 1981? alguien importado de jojutla al DF. alguien que conocía, había usado el metro en años anteriores, pero por primera vez lo hacía solo. una noche de adolescente soledad, ahí, en el sistema ambiental del metro, ocurrió la maravilla que me hizo sentir el primer toque de futuro, el primer ramalazo de cyberpunk. es este: y quizá es exagerado decir cyberpunk, pero era una urbe agreste, llena de ofertas para el consumo adolescente, mismas que incluían modelos a escala de las imponentes naves interestelares del anime japonés. por supuesto, en aquella noche, jamás supe, imaginé siquiera que el autor era Jean Michel Jarre y que se trataba del segundo track del LP Oxígeno. a la mañana siguiente le comenté mi éxtasis a Humberto. y mi buen amigo preparatoriano combatió con Tomita. un track en especial me sedujo, Marte, por supuesto, es éste: y me sedujo, precisamente porque, de acuerdo a mis memorias, ...