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razones de CF


Razón CF;Posted by Picasa
Alguna vez en este blog posteé la portada del comic que me hizo saltar de sólo leer historietas a este híbrido de literatura y demás hierbas que ahora soy. La portada era la adaptación de Una princesa de Marte de Edgar Rice Burroughs (serie de once tomos que la Lobita está leyendo con placer y arrebato en estos días).
Esta foto extraña que ahora miran es una razón más antigua. Una que también surge de una adaptación. Fue tomada en 1971, aproximadamente. Y el sujeto bajo esos cartones plateados, soy yo, durante el tercer año de kinder en el desfile del Carnaval de Primavera que se celebra año con año en estas latitudes morelenses.
El diseño no era original. No lo inventé yo. Le mostré la imagen a mi madre y ella se las ingenió con los materiales a mano e hizo las adaptacionesn de diseño. Adaptación de otra adaptación.
Si hay un libro que me enseñó a leer fue el que me dio la obseción necesaria para entercarme en ser vestido así. No recuerdo el nombre de ese mínimo volúmen para niños, pero recuerdo cada ilustración. Y la historia. Era una adaptación postmoderna de Frankenstein, of course, que mis padres me compraran en Cuernavaca. Desde el primer instante quedé prendado de las imágenes y la historia toda. Tan prendado que siempre supe reconocerla en películas y seriales.
Frankenstein es una historia que a la fecha sigue cautivandome. Tanto como los robots, las mujeres y demás amores reales y virtuales con que uno sobrelleva esta vida.
¿Que por qué me atrevo a postear la foto? Por las anteriores razones. Y porque nunca ha dejado de gustarme la foto. Ese yo robótico que de alguna manera sigo construyendo. Robótico en apariencia, no en lo interno.

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