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regreso sin parranda...

y hay tanto por decir, tras tantos días, meses que se han acumulado en este destierro, este autoexilio de la red... tanto... como tantas otras veces ha pasado. para mí salir de la red es de lo más natural, lo que cuesta trabajo es volver a entrar, poner otra vez un dedo en este blog... uno, para luego planear qué hacer...
y para empezar lo primero que se me ocurrió fue limpiar, aunque sea un poco; remodelar, aunque sea de manera mínima...
y hace tanto que no me ponía hacer una página que las reformas a este blog me han llevado más de lo que esperaba.
por pura vanidad, ahora el título es un jpg y el logo está reformulado...
y como odio las páginas llenas de videos que nomás no terminan de cargar, también quité los videos de youtube y sólo dejé los links. supongo que más de uno de ustedes se hartó de volver a ver lo mismo... y probando los links, descubro que el de el hombre araña, en su versión japonesa ya no puede ser visto...
en fin...
esto es sólo un hola, no estaba muerto, ni de parranda... lo interesante, quizá en los otros posts...

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¿de qué va esto?

aunque no lo quiera, esa es la pregunta que, aun en mí, prevalece como la más constante. la más acuciante... es decir... como memoria en línea, así, libremente asociativa, libre en su interacción, interrelación de temáticas, recuerdos y estructuras, fantasías y hasta sueños, este blog permanece impecable, fiel a sí mismo. ¿pero es esa la única función de un blog? es decir, ¿no hay que ofrecer ni la mínima coherencia? ¿el mínimo intento de fraguar un hilo conductor que no sea el protagonista mismo, el escritor de estas pantallas? es decir, aquí, en este espacio, estas pantallas hay de todo. también, nada... aquí hay impresiones, hasta promesas... ¿basta eso? no lo sé. el blog, a veces, se revela como el espacio por excelencia para el vouyeurismo del alma... una suerte de revista de chismes sobre el espectáculo individual, una especie de reality show del solipsismo inútil que, a final de cuentas, conduce a la nada... y eso que no parecía haber más nada que la nada que fabrica ese seudo p...

los minicuentos de Zárate

hace unos cuantos post, volvía a preguntarme cual es la finalidad de un blog. mi respuesta es, obviamente, personal. la blogosfera arropa infinidad de cabezas, infinidad de cerebros. y Zárate, ya hace días, tal vez meses, decidió volver a las andadas. decidió actualizar su cerebro en la red. no con debrayes, sesudos ensayos, ni nada por el estilo, sino a través de una de sus más grandes pasiones: los minicuentos. Cuenta atrás de José Luis Zárate se ha transformado ahora en una suerte de libro virtual que va escribiendo en línea. es decir, no está posteando su vieja, olvidada obra. sino escribiendo directamente para esta blogosfera multiusos que todos visitamos. escribiendo directamente para estas páginas electrónicas. sería bueno que probaran, degustaran este esfuerzo. a partir de hoy, el link quedará fijo en la columna de la derecha, en el apartado, blogs de escribas. ¡disfrutenlo!

la provincia galáctica

y no. el sueño no llega. llega la nostalgia en la búsqueda de vieja música. ¿quién era yo en 1981? alguien importado de jojutla al DF. alguien que conocía, había usado el metro en años anteriores, pero por primera vez lo hacía solo. una noche de adolescente soledad, ahí, en el sistema ambiental del metro, ocurrió la maravilla que me hizo sentir el primer toque de futuro, el primer ramalazo de cyberpunk. es este: y quizá es exagerado decir cyberpunk, pero era una urbe agreste, llena de ofertas para el consumo adolescente, mismas que incluían modelos a escala de las imponentes naves interestelares del anime japonés. por supuesto, en aquella noche, jamás supe, imaginé siquiera que el autor era Jean Michel Jarre y que se trataba del segundo track del LP Oxígeno. a la mañana siguiente le comenté mi éxtasis a Humberto. y mi buen amigo preparatoriano combatió con Tomita. un track en especial me sedujo, Marte, por supuesto, es éste: y me sedujo, precisamente porque, de acuerdo a mis memorias, ...