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hoy cumpliría 79 años

y obviamente me refiero al gran señor de Berkeley, al maestro de laberintos, a Philip K(endric) Dick, quien arribara a este mundo un 16 de diciembre de 1928 en las coordenadas de Chicago; me refiero, pues, a un autor que a muchos que yo conozco, incluyéndome, nos cambió la manera de ver el mundo, la manera misma de ver y leer ciencia ficción, o como lo planteara Harlan Ellison: "Dick tiene la incómoda costumbre de derribar las teorías de uno". él era uno de esos autores que no escatiman ideas. Leer una novela, era y sigue siendo adentrarse en un compendio imaginativo que te volaba las preconcepciones, la noción misma de que algo había seguro bajo las plantas de tus pies, de que este universo que habitamos era o es un compendio de estructuras en verdad ordenadas con un propósito definido tendiente a esa categoría positiva llamada bien... un hombre que no temió explorar en su psique, en lo que subyace tras el velo de ese promedio de acuerdos que llamamos realidad...
he realizado post anteriores al respecto en este debrayario, aunque siempre en ocasión de su aniversario luctuoso... es tan terrible nuestra cultura que siempre terminamos recordando con más fuerza el momento de partida que el de llegada... y aunque sobra qué decir sobre él, el miedo a repetirse es grande... sobre todo frente a una figura de su talla...
leerlo es una experiencia única, incomparable.
y quizá la mejor manera de celebrarlo, es precisamente, reactivando sus símbolos, interactuando con sus universos. para aquellos que aún no lo conocen, va una recomendación; lean cualquiera de estos tres cuentos: Sobre la desolada tierra y/o Síndrome de retirada y/o Algo para nosotros temponautas. a riesgo de parecer reduccionista, estas tres historias condensan, en mi opinión, gran parte de los recursos, visiones y estrategias dickianas. Dick, sin embargo, y es preciso aclararlo, era un autor que brillaba mucho más en las novelas, un autor que, como proponía Horacio Quiroga, tenía largo aliento y en obras que le daban esa pauta a su respirar, la alquimia narrativa afianzaba con mayor energía. las tres obras sugeridas, aunque cuentos, son a mi parecer los más impactantes y acabados. el primero sugerido, no entra directamente en el plano de la CF, por si acaso eres un lector más inclinado a lo fantástico. los dos cuentos restantes, se enfocan en grados progresivos en complejidad en las grandes temáticas de la CF.
¿Dónde leerlos? Aunque afortunadamente en las librerías ya son conseguibles buenas ediciones de este maestro, también puedes acudir a una maravilla de lugar en la telaraña digital: en La Página Preservadora, en la sección de cuentos, puedes bajar los rtf's zipeados. si de cualquiera de estas tres experiencias narrativas sales inalterado, quizá Dick no sea para ti... si, como creo, algo vibró, se modificó en tu visión, tienes toda esa biblioteca virtual para surtirte de pasaportes a su cosmos...
See you soon, you people behind the screen...

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