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Billy y el cyberpunk

y sí, sorry, tenía que poner esto:

un video que me fascinaba y apareció justo en mi apasionamiento por el cyberpunk. mientras iba escribiendo, forjando mis propios universos ficcionales.
el cyberpunx de Billy Idol fue parte del soundtrack de escritura de La Primera Calle De La Soledad, junto con un recopilatorio de Pixies que Isidro Ávila me grabara (en cassette analógico de 90 minutos) en mi primera visita a Monterrey, junto con el mismo soundtrack de la película Hardware, obra que miré por primera vez en compañía de Horacio Moreno y José Luis Zárate en la casa de Daniel Bugallo, allá en septimbre del 91, en Buenos Aires... la misma ciudad donde Zárate y yo vieramos, paralelo a USA, el estreno de Terminator 2...
más que autobiografía, lo anterior es contexto. contexto para una materia múltiple porque este post tiene mínimo tres colas.
la primera. El Cyberpunk fue quizá el primer movimiento de ciencia ficción que no sólo no fue aceptado por los fans de la CF. fue el primer subgénero, la primera corriente de la CF que se declarara muerta, tanto por autores como por fans... y al parecer, tal anuncio de muerte de uno de los miembros más vitales de la CF en aquellos días puso en trance agónico a la CF...
la segunda. Billy Idol aparece aquí como respuesta a mis búsquedas inconscientes y como diálogo con el blog de Bef, quien en su post ¿qué música oyes?, nos relata parte de sus experiencias musicales en la vía creativa y su actual desempeño en el silencio. por eso también comparto este video. para mí escribir, dibujar, es impensable sin música. la música me es necesaria como ambientación, como barrera contra la ciudad, las vecinas gritándole a los hijos o la misma TV que siempre, en algún cuarto de esta madriguera, esta encendida. apenas ayer por la noche, la lobita y yo platicábamos de mi obsesión con Doctor Who, traducida a un mar de variantes en mp3 que ayer escuchaba mientras calificaba trabajos finales de mis grupos de universidad. a la lobita le pareció extraña esta opción musical porque la había usado para escribir... fue entonces cuando reveló que Buddha Bar (soundtrack de mi más recientemente terminada novela) se le había echado a perder, había quedado en completa asociación con mi novela. eso es cierto: quemo la música, la convierto en parte de mis obras y luego no es ya disfrutable.
la tercera: pese a las críticas desatadas en torno al arribismo comercial de Billy Idol con el LP que contuviera este single, yo siempre consideré una genuina expresión a esta obra de Idol. su imaginería visual igual es más cercana al cyberpunk de Akira o de Tetsuo, obras fílmicas del cyberpunk japonés, pero no por ello menos sinceras. más aún si tomamos en cuenta que Idol siempre fue punketo... el pedigrí lo traía de origen, era fundacional, al menos en un cincuenta por ciento...
algo queda claro tras lo anterior: cada quien tiene su propio paradigma, su propia idea de cómo deben ser las cosas. yo sólo les comparto mi experiencia. un poco de mis gustos...
C ya soon, u people behind the screen...

PD1.- y por si ya no se acuerdan de la película de Richard Stanley, aquí les dejo el trailer:



PD2.- aún no sé en qué apartado poner a The Sarah Connor Chronicles...

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