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algo de veracruz


prometí comentar algo de mi viaje a Veracruz. y empezamos con una foto. para variar, de celular.
entre las cosas que me llamaban la atención de ir a este encuentro era, precisamente, el mar. ya en varias ocasiones he comentado mi amor por él, la peculiar inspiración que encuentro en su oleaje.
pero... siempre olvido que Veracruz es un puerto con todas las de la ley. lo que resulta visible en la foto es el breve espacio sin barcos, sin maquinaria de descarga. lo que sobresale ahí, no es el rumor de las caracolas, sino el bullicio de la ciudad, de la maquinarias.
de cualquier manera, me encantó. aunque no fuera esa vuelta a un lugar paradisíaco, aunque no se transformara en otro Sueño de la Gaviota.
el domingo, cuando los organizadores del XI Encuentro Nacional de Escritores nos llevaron a pasear en lancha a San Juan de Ulúa, creo que la única manera que encontré de hacer más poético todo fue pensar en los puertos que relata Gibson de Japón.
aquí otra foto:


el viaje, de cualquier manera no pretendía explotar el placer de manera personalizada, sino conocer las expresiones de otros escritores, enfrentarme a sus propuestas.
y aquí es pertinente aclarar algo: hacía años que no asistía a un encuentro de este tipo. los eventos de ciencia ficción y fantasía, siempre caerán en puntos y aparte, en otras categorías. armados con muy escasos recursos, con otras miras. si a eso agregamos que en muchos de estos eventos fui parte de la organización, empezará a entenderse que me haya sentido un tanto ajeno y desorientado. además, desde 1996, gracias al programa Becarios Caminantes que me enviara a hacer una lectura a La casa de Agustín Lara, no había puesto pie en este especial puerto.
el encuentro fue bastante interesante, con sus altas y bajas en las lecturas, con encuentros y desencuentros. la organización incomparablemente eficiente. en otras palabras, nos trataron como reyes. y eso, supongo que eso, es algo que extrañaba, sobre todo de frente al constante desdén que la sociedad actual muestra de frente a la literatura.
más que evaluar a los otros, creo que un encuentro sirve para la reevaluación de tus propias concepciones. en este sentido, extrañé las ponencias, la búsqueda de posturas críticas. insisto, hace mucho que no asistía a un evento de este tipo y el académico que llevo dentro, el que asiste de cuando en cuando a congresos, extrañó esa parte, hasta que dio con la resultante, con la respuesta a lo que significó este encuentro de escritores: una fiesta por la literatura. así, nada más.
como ya pudieron comprobar, no llevé cámara. hoy me llegó un link a flicker, dedicado al encuentro.
C ya soon, u people behind the screen.

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