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50 años de Barbie


y sí,resultaba imposible soslayar tan especial acontecimiento. las bodas de oro de Barbie con todos nosotros.
sí, así como se oye. hoy Barbie cumplió 50 años desde su primera salida al mercado.
su imperio empezó mucho antes que la vida de algunos de los que escribimos en estas pantallas empezara. llegó para quedarse y modificar con su presencia las aspiraciones de todos.
Barbie es quizá el primer cuerpo femenino que un chico de mi generación conoció desnudo. y en ese conocimiento, quizá, quedó fincado de manera definitiva el ideal estético.
Barbie es el modelo que toda niña de mi generación tenía en las neuronas. su forma de vestir no es gratuita y ha modificado también sus interrelaciones con la ropa y sus estilos de
vida.
esto, por s
upuesto no es nuevo. desde ayer, en Día Siete, suplemento del Universal, al menos un par de artículos reseñaban de manera crítica este aniversario. uno en especial brilla, el de Lydia Cacho. hoy en buena medida a lo largo de la red se pueden encontrar similares trabajos, todos basados en Toy Monster: The Big, Bad World of Mattel de Jerry Oppenheimer (publicado apenas el 24 de febrero); libro que relata la génesis de esta especial muñeca. en cambio, es posible obtener un acercamiento interesante y similar al de Cacho. en amazon es posible leer 4 páginas en PDF, en inglés, de tal libro.
¿un gran descubrimiento? no, un libro que cimenta multitud de teorías ya ensayadas por todos nosotros, pero que documenta el inicio como una perversión sexual.
pero no es de eso de lo que busco hablar. sino, otra vez, para no variar, de Philip K. Dick.
en los lej
anos años de 1963, en el número de diciembre de Amazing Stories, publicó un cuento que analizaba en clave de CF la influencia social de esta muñeca. el trabajo intitulado The Days of Perky Pat pasaría a formar parte después de una novela como concepto entero y crítico a nuestra sociedad: Los tres estigmas de Palmer Eldritch.
mucho más tarde, en ocasión de la recopilación de sus cuentos completos, Dick escribiría lo siguiente:
The Days of Perky Pat vino a mí en un flash cuando estaba mirando a mis hijas jugando con muñecas Barbie. Obviamente estas muñecas anatómicamente superdesarrolladas no estaban destinadas al uso de niños, o, más precisamente, no debería haberlo sido. Barbie y Ken consisten en dos adultos en miniatura. La idea era de que la compra de innumerables nuevas prendas de vestir para estos muñecos era necesaria si Barbie y Ken iban a vivir en el estilo en el que acostumbraban. Tuve visiones de Barbie viniendo a mi dormitorio en la noche y decirme, «Necesito mi tapado de visón». O, incluso peor, «Hey, muchachote... ¿Quieres dar un paseo a Las Vegas en mi Jaguar XKE?». Estaba asustado de que mi mujer nos encontrara a mí y Barbie juntos y nos disparara.
La venta de The Days of Perky Pat a Amazing fue una buena, porque en esos días Cele Goldsmith editaba Amazing y ella era una de las mejores editoras en el campo. Avram Davidson en Fantasy & Science Fiction lo había rechazado, pero más tarde me dijo que si hubiera sabido de las muñecas Barbie lo hubiera comprado. No puedo imaginar a nadie que no conociera a Barbie. Tuve que tratar con ella y sus costosas compras constantemente. Era tan malo como mantener mi televisor funcionando; la TV siempre necesitaba algo y así también Barbie. Siempre sentí que Ken tenía que comprar sus propias ropas.
En esos tempranos días —principio de los sesenta— lo que yo escribí fue bastante bueno, y algunas de mis mejores cuentos y novelas manaron de ese periodo. (...) Entonces, tal vez, The Days of Perky Pat es una fantasía deseosa de mi parte; yo hubiera amado ver a Barbie —o Perky Pat o Connie Companion— asomarse por la puerta de mi casucha.
(...) Encontré en el cuento The Days of Perky Pat un medio que podía traducir en la temática básica para la novela que quería escribir. Ahora, bien, Perky Pat es el eternamente atractivo leal, das ewige Weiblichkeit «el femenino eterno» como Goethe lo describió. La desolación generó la novela y el anhelo generó el cuento; entonces la novela es una mezcla entre el miedo a ser abandonado y la fantasía de la hermosa mujer que te espera, en algún lugar, pero Dios sabe dónde; todavía tengo que resolver eso. Pero si tú eres de esos que se pasan día tras día sentado frente a una máquina de escribir, sacando un cuento tras otro y sin tener a nadie con quien hablar, nadie con quien estar y encima teniendo de manera meramente formal a una mujer y cuatro hijas de cuyo hogar has sido expulsado, desterrado a una pequeña casucha de una habitación que está tan fría en invierno que la tinta, literalmente, se congela en la cinta de la máquina de escribir, bueno, vas a escribir acerca de caras de hierro con rendijas por ojos y cálidas mujeres jóvenes. Y así hice. Y todavía lo sigo haciendo.
Philip K. Dick
Dick se adelantó en el tiempo, siempre, a través de su extraordinaria capacidad de observación, a través de no cerrar catálogos y proponerse abiertamente a la interacción con el mundo.
a parte de sus bodas de oro con la sociedad de consumo, a Barbie le debemos este influjo, esta extraña inspiración que nos dejara un cuento y una gran novela.
para variar, ambos trabajos pueden descargarlos en La página preservadora.

C ya soon, u people behind the screen.

PD.- ah, sí, por supuesto, los fanáticos del terror podrían sentirse menospreciados; pero no, para ellos, aquí está un link que oink puso el 24 de noviembre pasado: Barbie of the undead.

Comentarios

Anónimo dijo…
Hola!!!!!

Hace mucho tiempo que no visitaba este sitio... Siempre es un placer leerte.

Espero tener noticias tuyas pronto, si es que no me has olvidado!

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