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post 401

y sí, así como se lee. en el pasado escrito, en ese dedicado a Alicia, alcancé la cifra de 400 entradas.
la cifra, numerológicamente, es la de la Lobita. trascendente, significativa, pues.
éste es el más uno y no me enteré hasta el fracaso de un post cuyo tema ya ni recuerdo. supongo que no estaba en verdad inspirado. supongo que sólo tenía la tentación de dar continuidad a este blog. el caso es uno: borré el fallido intento y me dispuse a hacer algo largo tiempo pospuesto: etiquetar los viejos post y ponerles adecuado título (cuando empecé este blog, blogspot aún no tenía tan grandes prestaciones. o quizá no las entendía, vaya usted a saber).
la dinámica, la tarea reconstructiva, no surgió de la nada. por la mañana de ayer, mientras daba clase y por algún incierto estímulo, compartí (de manera inusual) a mis alumnos la dirección de mi blog. lo consultaron. y a través de sus estrategias de acercamiento de pronto me di cuenta de una terrible verdad: las etiquetas aseguraban que sólo había escrito tres post sobre cine. la idea me puso a rabiar en silencio. y detonó con toda su fuerza al momento de borrar mi falso post.
en resumidas cuentas, apenas empiezo el reetiquetamiento. apenas, de atrás para adelante, renuevo lo viejo (sin reescribirlo, que conste).
la sesión, pues, me ha parecido fructífera. no sé cuanto tiempo me lleve etiquetar y retitular los post (conservando el original, aunque en el nuevo formato). pero es algo que ya seguiré haciendo a cada ingreso.
hay muchos pendientes por escribirse. hay mucho que decir. sólo ténganme un poco de paciencia.

c ya soon, u people behind the screen

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