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llamado biológico

urgencia familiar, médica. eventualidades. a todos nos toca un poco, un mucho del influjo atmosférico. dos semanas de ir de una ciudad a otra, mientras la Lobita cuidaba a mi mamá en el hospital.
paisajes, vueltas a una casa solitaria. me quedo con los paisajes. este es uno. y no el mejor. en cuanto baje las fotos de mi cel, las posteo aquí. va esta, con otro cel:
un cielo, unas nubes ominosas que quizá presagiaban parte del porvenir.
todo salió bien, afortunadamente. y gracias a los cuidados de la Lobita, mi mamá está de vuelta en casa.
dos semanas de alejamiento de este blog, de la misma langosta. no va a ser fácil ponerse al día; ni ahí, ni en los otros ámbitos, pero el intento se hará.
no es queja. no se mal entienda...
tenía que compartirles esto, aunque una parte de mí insiste en el miedo.
poco hay que explicar. tan fácil como uno de mis previos post. cuando afirmo algo, cuando prometo en este blog regularidad, todo lo contrario empieza a pasar.
en fin, si cediera a todos mis miedos estaría encerrado en un ataúd.
seguimos pues, en línea.
y aquí la Lobita, sólo porque no puedo evitar compartir esta foto:

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