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a 20 años del pasón de cemento Y este es un post apresurado y complementario. Hace unos días comentaba sobre mi reencuentro con Martín y su armónica blues y sus canciones de Rockdrigo González... Y hoy, mientras acudíamos al Zócalo y después que la Lobita comprara el diario, recordábamos, se nos hacía ya evidente este también funesto aniversario para el df. En 1985 vivía en aquella ciudad. Y experimenté, apenas de refilón por vivir en Azcapotzalco, los efectos de aquel terremoto... Esto merecería un post extra. Este post mínimo sólo quiere señalar la coincidencia, de haber escuchado hace poco las rolas CFñeras de Rockdrigo, en voz de un viejo amigo... Y el hecho de que hoy sea el aniversario luctuoso del Profeta del Nopal , como algunos lo conocían... Ese gran rockero que sucumbió en el terremoto, que desapareció bajo esa sobredosis de concreto... Esto, de tener más tiempo, debería ser un adecuado in memoriam y queda más como una simple nota de recuerdo... Y por si viven en el DF, ho...
+ de la foto robot Y no sé exactamente como es que empecé a pensar en esta adenda sobre esa instantánea de Carnaval, más allá de las felicitaciones del Taca y de los motores, no creía encontrar como muchas cosas más que agregar al respecto. Supongo que tiene algo que ver con nostalgias y viejos sueños. Con situaciones extrañas (que ya serán enumeradas). La primera aclaración con respecto a lo escrito es una que no acabo de entender como se fue en blanco: ese libro para niños, ese libro que adaptaba la historia de Frankenstein , tenía como monstruo, precisamente a un robot bastante parecido al de mi disfraz; adaptación postmoderna que quitaba lo grotesco a la historia pero dejaba el ansia de búsqueda científica. El disfraz estuvo listo a destiempo y unos alumnos de mi madre prácticamente me cargaron para alcanzar el desfile. Uno que no hice, pues, en su recorrido completo, en las filas de mi grupo, aunque los alcancé casi al llegar a la meta... Y con ese leve retraso, surgió la idea de ...
presentación del nuevo libro de sánchez carbó Y sí, después del apabullante exito de El maldito amor de mi abuelita , Pepe no se amilanó ni le bajo al ritmo a su teclado y justo esta semana se presenta su nuevo libro de cuentos, también llenos de humor negro y situaciones grotescas. Ojalá puedan asistir: En realidad no es una historia de amor de José Sánchez Carbó Presentan: Frank Loveland Alejandro Palma Guillermo Garay y el autor Jueves 22 de septiembre 19:00 horas Edificio Arronte de la BUAP Juan de Palafox y Mendoza No. 219 (Junto al KFC del centro) Puebla, Pue.
resquicios y defases Y no, por más que he intentado poner orden al caos, re-ingresar del todo a la escritura creativa sin tener en cuenta los paradigmas académicos, nada. O casi nada. Todas las noches frente a la pantalla, dandole duro al teclado... o, peor, jugando a hacerme portadas para esas novelas que escribo y no acabo de contactar. Y leer. Algo sobre la vida de Lewis Carroll, otro tanto de Eco sobre James Joyce... Y más... Batido de letras aderazado con un poco de ron... porque hasta eso he intentado... cambiar al ron (volver a él), para agilizar este extraño protocolo que media entre todo lo que traigo en el cerebro, atascado, añejado, encostrado de frustraciones por todo ese tiempo en que estaba dedicado a mi adeudo académico y el simple poner en letras todo ese cúmulo heterogéneo de argumentos, escenas, ideas... Y clásico, lo que se me da es la huída hacia lo gráfico... En todos sentidos... Hasta he vuelto a mirar TV, no como adicto, pero no me pierdo noticiarios ni ciertos p...
razones de CF Razón CF; Alguna vez en este blog posteé la portada del comic que me hizo saltar de sólo leer historietas a este híbrido de literatura y demás hierbas que ahora soy. La portada era la adaptación de Una princesa de Marte de Edgar Rice Burroughs (serie de once tomos que la Lobita está leyendo con placer y arrebato en estos días). Esta foto extraña que ahora miran es una razón más antigua. Una que también surge de una adaptación. Fue tomada en 1971, aproximadamente. Y el sujeto bajo esos cartones plateados, soy yo, durante el tercer año de kinder en el desfile del Carnaval de Primavera que se celebra año con año en estas latitudes morelenses. El diseño no era original. No lo inventé yo. Le mostré la imagen a mi madre y ella se las ingenió con los materiales a mano e hizo las adaptacionesn de diseño. Adaptación de otra adaptación. Si hay un libro que me enseñó a leer fue el que me dio la obseción necesaria para entercarme en ser vestido así. No recuerdo el nombre de ese míni...
paisaje desde jojutla Cerro Higuerón; La foto es vieja. De hace un año y un mes. Una que saqué jugando con mi primera cámara digital y mis vinoculares. El cerro en cuestión suele ser escenario de las tertulias uranias que con Andrés y Chicho solía realizar mínimo cada mes. Hoy a pasado más de un año sin que visite esas "elevadas" tierras. Hoy extraño esas incursiones extralimitadas. Y sé que ya pronto podré volver a ellas... Hoy posteo esta foto con nostalgia y ganas de recuperar otra clase de tiempo perdido. Y, también, porque ansiaba averiguar si mi cuenta seguía abierta en Hello. Hoy tengo una nueva cámara digital. Quizá pronto pueda compartir algún nuevo panorama congelado en el tiempo.
con óxido en la red Y aunque hay frases hechas que aplican a la perfección a este regreso, prefiero obviarlas. The wolf is well and alive and is back to his blog... Frase también gastada que no pude evitar. Lo que quiere decir, lo mismo de siempre: genuina inconstancia y debrayes sin ton ni son... Hoy, afortunadamente, no me hace volver a escribir en este espacio una nueva noticia dolorosa, sólo el efecto de las vacaciones de la red y de mí mismo, que obvio, incluyeron sol (no en una playa, sino en la maldita azotea, tapando goteras), aventuras de autos y mundos de pollos (en virtual, en el Game Cube) y una vuelta a la escuela... que, ¡ah!, como hacía falta. Volver a ser alumno, escuchar a otros expositores, con otras fuentes, otras perspectivas, siempre reanima. Te hace entrar por otro vector al "conocimiento" de la literatura. Y del mundo mismo. Ya aporreo mis teclados con ánimo autoral, no académico. Y poco a poco voy tirando el óxido acumulado en esos días y los mundos fi...
un adios a meneses Y es más que sabido. Ha sido repetido hasta el cansancio, sin que por ello acabe de entrar en nuestro entendimiento. O al menos en el mío. No importa de cuantas maneras te lo digan. De cuantas formas lo hayas oído, en el día a día, en los noticiarios, en cada reseña, o en el sermón, en esa tradicional metáfora crística de la muerte llegando como un bandido. No importa cuan "habituado" incluso estés a la idea o trates el tema de la muerte en tus escritos. La muerte siempre llega como un disparo salido de la nada. Un disparo con silenciador, uno que no escuchas, que te alcanza lento, furtivo, sin efectos especiales, sin que haya preludios de portento. Llega de un solo golpe. Llega para quedarse. Para no irse más. Llega creando olas lentas, demasiado lentas, como un rumor. Ayer la noticia sonaba a eso. A rumor. A broma elaborada que pronto se revelaría como tal. Llegó a través del celular, en voz de Efigenio, mientras la Lobita y yo comíamos en nuestro tradici...
el dolor como inspiración Pretextos siempre sobran para justificar la nula adición de renglones a este blog, para explicar por qué no se tuvo tiempo de redactar una memoria, reseñar un sentimiento. Creo que en algún momento incluso pensé que bloguear me hacía perder el impulso vital, ese primer atisbo de que viene una obra, eso que te hace enfrentar la página y no abandonar hasta que sale algo retorcido que ya parece un cuento, un inicio de novela. Y que con el blog, la idea de soltar ideas inconexas, elucubraciones medianamente orientadas, debrayes a lo loco, todo eso que constituye la génesis de un trabajo de ficción, quedaba justificada, remediada en tres rápidas pinceladas... La ley del menor esfuerzo. Y supongo que eso fue lo que me mantuvo apartado. Eso, aparte de las verdaderas excusas de tiempo copado por mi adeudo académico. El caso es uno. Después de mucho prometerme escribir en casa nuevos post, es hasta hoy, con el dolor, que lo hago. Que la necesidad de contar, de debrayar...