muchas horas y, aparte de noticias en línea, no sé más de él. de su sepelio... supongo que hace mucho perdí mis habilidades de búsqueda real, de explorador de la ciudad, de dependiente del teléfono y todo eso que a uno lo conecta con el exterior. las nostalgias vuelven, se materializan de forma contundente en casos como este. en la foto, no éramos narradores, éramos poetas y Gilberto Castellanos (quien también, espero, estará descansando en paz) fue el artífice de esta reunión de letrados que homenajeaban a Octavio Paz, en la Casa de la Cultura de Puebla. en otras palabras, era de cuando éramos jóvenes e impublicados: nadie lo hubiera pensado, o no se nos pegaba la gana pensarlo. la distancia ya nos había separado. las exigencias y demandas cotidianas ya impedían que el viejo grupo que Juan juntara a su alrededor, Harakiri , se reuniera con propósitos creativos. ese día nos reunimos...