jueves, abril 29, 2004

de olvidos, encuentros y lecturas

Fue platicando con Efigenio y Andrade que recordé a Marco Fonz, a su Ojo lleno de dientes, a todo ese momento de encuentros en las ferias metropolitanas del libro en el WTC, a --para variar-- otra época.
Y fue ayer, tras una crítica de Arturo a un nuevo cuento, que decidí postear esto. Tras escuchar lo que él leyó en mi texto, empecé a preguntarme hasta qué punto leemos los signos con ánimo de modificarlos, ponerlos del lado de nuestro mundo, de nuestro especial código...
Por la noche releí uno de los poemas de Marco, preguntándome por qué era favorito. Es este:

el sueño de las tortugas
Marco Fonz

------------------------------------Para Elena Cordera
Las tortugas sueñan con tortugas.
Dejamos de creer en ellas
hace ya tanto tiempo,
que sólo en su caparazón se guarda
la memoria del mundo.

El orden quedó invertido,
nos quedamos con la peor parte.
Hay quien tiene la fortuna de bien morir.

Fantasmas con martillos me piden sacrifique
a una tortuga
agarro a la tortuga
y asesino a los fantasmas.

¿Las tortugas piensan en tortugas?

Una noche escuchaba cómo la tortuga
repetía una y otra vez:
Estoy llegando a donde no recuerdo
Estoy llegando a donde no recuerdo.


Y a parte de las evidentes razones de calidad, hay dos cosas a que inmediato me remiten sus símbolos: Alice in wonder land y Do androids dreams of electric sheep?, libros favortitos, claves, inolvidables... De esos que permanecen en la memoria y modifican ya tu forma de relacionarte con todo.
La conclusión, ninguna cierta.
Recuerdo más palabras. Esta vez de Zárate, reconociendo a veces su ser mal lector, tras leer una entrevista con el guionista de Babylon 5. Zárate decía que por fin había caído en la cuenta de que muchas obras no le gustaban por una razón muy simple: el las hubiera acabado de otra forma. Y Strazinsky hablaba de eso, de que las críticas a su trabajo venían por ese lado, no se atenían al universo ahí planteado... Ni a la lógica interna del relato, sino a las propias vertientes de pensamiento de los críticos, los espectadores acostumbrados al mundo cliché de Star treek...
No es una pregunta nueva, lo sé. Y tamnpoco una crítica a la crítica de Arturo. Es sólo otra vez esta extraña sorpresa en la maleabilidad simbólica. En nuestro ánimo de adaptar los símbolos las historias.
Me pregunto como me leerán los que no me conocen...
Me pregunto si en verdad algún día seré capaz de saberlo... o si importa saberlo.
Debrayes, sólo debrayes...

Y sin que venga mucho a caso, sólo porque es de Marco Fonz (El ojo lleno de dientes, Fondo Editorial Tierra Adentro 166) y porque me hizo recordar a cierta chica que ya no veo...

ellos, tú y yo
Marco Fonz


Ellos piensan que eres una mujer loca,
con flores pintadas en la nariz.
Pero tú y yo sabemos
que eres un jardín con deseos.

Ellos critican que la tinta se corrió
y que los árboles y arbustos no tienen
el tono adecuado.
Pero tú y yo sabemos
que, en ti, los colores están vivos y se mueven
a su gusto.

Ellos dicen que te volviste así
cuando una regaderita fue tu sol
y las agujetas se volvieron tus raices.
Pero tú yo sabemos
que eran ganas de jugar en otro tiempo,
en otro espacio.

Ellos tienen miedo de que nunca recuperes la razón
y vivas con esa loca flora trazada en tu cuerpo.
Pero tú yo sabemos que nunca tuvimos la razón
y que los jardines son pájaros que emigran al sur.


See ya soon...

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