rutas de distracción Y no es la primera vez que lo escribo: tal parece que el mundo en varias ocasiones parece confabularse en contra de mi escritura y establece rutas paralelas, distractores que me hacen salir de la vía rápida en que a veces logro meterme. Del miercoles no puedo quejarme. Fue la presentación, en el marco de la feria del libro en Puebla, de la antología preparada por Jorge Arturo Abascal: De párvulas bocas en que aparezco incluido. Y no puedo quejarme (a parte de obvias razones) porque además ahí conocí a René Avilés Fabila , autor de una novela que me volvió loco en los lejanos años de 1987: Tantadel y que sigue vigente entre mi bibliografía de lectura y relectura, y aunque la plática fue corta, también fue lo suficientemente nutritiva. Me quejo de los momentos de estática; o mejor dicho de lo que propicia estos momentos que redundan en largas pausas. Pausas que tampoco me atrevo a abordar por la otra vía creativa, porque sigo pagando mi adeudo académico. Y aquí est...