sábado, mayo 24, 2008

¿de qué va esto?

aunque no lo quiera, esa es la pregunta que, aun en mí, prevalece como la más constante. la más acuciante...
es decir... como memoria en línea, así, libremente asociativa, libre en su interacción, interrelación de temáticas, recuerdos y estructuras, fantasías y hasta sueños, este blog permanece impecable, fiel a sí mismo. ¿pero es esa la única función de un blog? es decir, ¿no hay que ofrecer ni la mínima coherencia? ¿el mínimo intento de fraguar un hilo conductor que no sea el protagonista mismo, el escritor de estas pantallas?
es decir, aquí, en este espacio, estas pantallas hay de todo. también, nada...
aquí hay impresiones, hasta promesas... ¿basta eso?
no lo sé. el blog, a veces, se revela como el espacio por excelencia para el vouyeurismo del alma... una suerte de revista de chismes sobre el espectáculo individual, una especie de reality show del solipsismo inútil que, a final de cuentas, conduce a la nada... y eso que no parecía haber más nada que la nada que fabrica ese seudo periodismo sobre las estrellas fílmicas o televisivas, pero ahí el deseo, el objetivo mismo del lector quizá sea encontrar en los eventos biográficos, en las fotos de los paparazzis el paralelo de sentido, el paralelo de justificación que permita validarlo a uno como a un igual. en otras palabras: las revistas de chismes, de fotos paparazzis, en mi opinión, funcionan como un espejo que devuelve al lector la imagen positiva de su actuar... un espejo que, como el de Blanca Nieves, asegura: tu eres el/la más bell@ de este reino, tan parecido o más actualizado que tal o cual estrella...
¿y en el blog, qué?
en esta biblioteca de memorias en línea, no parece haber otra cosa que la autoproclamación, la guía por aldeas particularizadas para orientar nuestro gusto lector... para hacernos leer... y quizá justificarnos...
sé, reconozco que esa ha sido una de mis guías rectoras. es decir, cuando empezaba el trance de aspirar al título de escritor, buscaba (y aún hoy lo hago) con asiduidad la confesión de otros escritores para aprender trucos, para justificar mi propia vía. y no lo empecé a hacer por egolatría, sino por retribución, es decir, en aquellos lejanos días de la década de los ochenta, descubrí gracias a Asimov, gracias a sus participaciones subjetivas en sus antologías de propia y ajena producción, claves fundamentales. otro tanto ocurrió con Lester del Rey (en sus dos volúmenes de cuentos publicados por Martínez Roca) y hasta en Ellison (en sus tomos de Visiones Peligrosas), después, una tallerista (Edna Iris Corzo) del IPN me condujo al Manual del perfecto cuentista de Quiroga y hubo, tras ello, un gran vacío, hasta que en Puebla conseguí Casta Luna Electrónica de Angélica Gorodischer... todas esas obras tuvieron una importancia primordial, básica para mi formación. por eso el tono general de este blog... por retribuir la experiencia ganada en esos textos, por ofrecer la ayuda que yo necesité... sin que ello me convierta en nada especial, por supuesto.
sin embargo... no hace mucho comentaba que estas páginas parecían haber perdido su brújula, porque ya había dejado de postear citas de libros, experiencias de inicio como escritor (aunque esto, hoy en día, ocurre más en mi blog del Motor, en La Máquina de los Locos)
¿entonces qué?
entonces... no sé. entonces continúo, o trato de continuar la directriz inicial de este blog, tratando de hacer caso omiso a ese grillo criticón que uno lleva adherido al cerebro.
lo que me lleva a:
hoy, se estrenó en estas tierras angelopolitanas, la nueva edición de la feria del libro organizada anualmente por la BUAP. hoy, luego de casi una semana de descanso, de festejos por el día del maestro, de horas transcurridas en la fiesta de maestría, compartidas con Anja (en vivo y en el aftershow crítico sobre el sistema), en descansos de tensión nerviosa ya que otro semestre se ha agotado. hoy, pues, asistí con la lobita a ese muestreo de la industria editorial. uno pobre, decepcionante, uno que a cada paso gritaba: "la lectura es una actividad elitista"... y aunque lo he sabido desde siempre (un amigo y un primo me decían, cada que pretextaba mi necesidad de escribir para evitar ir a alguna fiesta: "como si a alguien le afectara, le influyera lo que escribes"), ahora la cosa es más drástica. novedades, pocas y malas. importaciones, pocas y muy caras.
no todo fue desierto, por supuesto. descubrí un libro de Kundera: El telón, en siete partes, publicado por Tusquets. y en la séptima (intitulada La novela, la memoria, el olvido), lo siguiente:

Pero el olvido no sólo trabaja durante las pausas, sino que participa también, continuadamente, sin interrupción alguna, en la lectura; al dar vuelta a la página, olvido ya lo que acabo de leer; no retengo sino una especie de resumen indispensable para la comprensión de lo que está por seguir, mientras se borran los detalles, las pequeñas observaciones, las fórmulas admirables. Un día, años después, tendré ganas de comentar ese libro con un amigo; comprobaremos los dos que nuestras memorias, que sólo retuvieron de la lectura algunos retazos, construyeron para cada uno de nosotros dos libros muy distintos.
Sin embargo el novelista escribe su novela como un soneto. ¡Mírenlo! Está maravillado por la composición que ve desdibujarse ante él: el menor detalle es para él importante, lo convierte en motivo y lo retomará en múltiples repeticiones, variaciones, alusiones, como en una fuga.

Millan Kundera. El Telón.



y quizá eso es lo que pasa. de pronto me da por pensar en el blog como en una novela. en querer darle sentido, a algo que es sólo expresión instantánea, vía de descarga que no obedece a géneros ni atiende a limitantes.
quizá este post se origina de la respuesta misma que tiende, desde 2005 (año de publicación) Kundera, a mi pregunta. a mis preguntas... sobre el blog, sobre mi escritura, sobre la continuidad misma de la ciencia ficción como género narrativo, como literatura de emergencia que de respuestas vitales a sus lectores...
porque eso, al menos eso, puedo asegurar de mi experiencia como lector de la CF: dio respuestas vitales, insustituibles, como guía para mi desarrollo. y digo dio, porque ya no encuentro nada semejante, porque, como señala García Canclini recientemente en su libro Lectores, espectadores e internautas:



Bordieu sostuvo que aún las industrias editoriales que priorizaban el tiraje necesitaban eufemizar su interés por acumular utilidades económicas dando importancia al valor simbólico. Pero al final de su vida, en un texto de 1999, que analizó la "revolución conservadora en la edición", reconoció cómo declinaban los "editores heroicos" y avanzaban "los publishers" y el "populismo literario", "los editores que no saben leer sino contar" (...)Bordieu aún veía las grandes editoriales, como Gallimard, con "conductas de noble en decadencia", intentando combinar "estrategias de modernización atemperada", "audacias" y "descubrimientos". Usó el análisis sociológico para sostener una "resistencia a las fuerzas del mercado", esperanzado en "los pequeños editores que enraizados en una tradición nacional de vanguardismo inseparablemente literario y político (manifiesto también en el dominio del cine), se constituyen en los defensores de los autores y de las literaturas de investigación". Esto fue dejando de ocurrir a medida que decenas de editoriales, como Gallimard en Francia o Sudamericana en Argentina, fueron compradas por grupos económicos dispuestos a pagar altas sumas por el prestigio de sus autores, a los que después dejaron en el catálogo o expulsaron según su índice de ventas (García Canclini 29-30)

frases que evidentemente no incluyen a la CF como género. pero lo mismo puedo decir del resto de los géneros, hoy que he visitado otra feria del libro: la literatura está en un extraño pasmo, en una esterilidad agobiante y exagerada que sólo, como las telenovelas, termina presentando interminables variantes sobre un mismo tema...
así que vuelvo a mi pregunta inicial: ¿de qué va esto? ¿en la literatura, en el blog, en el cine, en todo lo que nos compete? ¿basta con entregar historias amoldadas al estudio de mercado para triunfar (o mejor aún, aportar) en literatura o cualquier otro tipo de arte? ¿basta con poner lo primero que se te ocurra en el blog? ¿basta con los remakes de viejas películas y viejos comics para llenar las vasijas del séptimo arte? ¿basta con satisfacer los ánimos consumistas de cualquier tipo de medio o materia?
¿qué basta?
mi respuesta visceral, es: nada.
excepto seguir y seguir. exprimirse el alma, el cuerpo.
y hablar. y escribir. y volver a decirlo todo.
porque si algo acabó de redondear el libro de Kundera, fue la noción extraña que un comentario a este blog puso en mi cerebro. Chis comentaba mi post el sueño de la gaviota y hasta que no accedí al link para aprobar el comentario, me fue imposible recordar lo ahí escrito. un post bastante especial que no retenía en la memoria.
algo es cierto: no escribo este blog como si fuera una novela. es otra la relación, otra la motivación... y, sin embargo, golpea...
hoy escribo en el blog, en otras pantallas. no quiero parar de hacerlo, pese a las dudas, pese a todo lo antes escrito...


C ya soon, u people behind the screen...

6 comentarios:

Rain dijo...

Lobo, este post es capital. Moviliza todo en uno. Tu blog es un puntal valioso que me ayuda a clarificar, como si estuviera en una ciénaga y encontrara un instrumento allí en medio de una serie de manotazos.
Gracias infinitas. Que escribas y le des constancia a esta tu zona, para los que pululamos en estas redes, nos resulta como lux. Pura lux.

Un inmenso salute.

Niña Murciélago dijo...

Sí, la feria está como siempre, cara y con los mismos títulos que se han traído durante años. Ni modo, hay que escribir lo que uno quisiera leer ;-)

Gerardo Horacio Porcayo dijo...

Hola Rain: Gracias por las porras y el apoyo. Ojalá te siga sirviendo este debrayario.

Cobayo dijo...

¿Y de qué va todo esto? Yo no sé ni de a qué va mi vida, mucho menos sé de qué va la literatura. Supóngome que, al igual que tú, pienso que de nada.

MacVamp dijo...

Saludos Gerado :)

Recién te he descubierto en la blogósfera y sobra decir que ha sido una grata sorpresa.

Seguiré visitándote.


Un abrazo desde una orilla del Mediterráneo español,
Mac

Anónimo dijo...

¿Al igual que Horacio? qué maniqueísmo. Lobo a lo largo de este blog ha demostrado que la literatura le va y mucho.
La nada se pierde en otras coordenadas, las de quien se deja arrastrar por el vacío. A menos que haya una depresión crónica, la Nada viene a ser un tópico.


Tadxio.

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