jueves, mayo 08, 2008

la conspiración del tiempo

sólo así puedo llamar a esta extraña forma de devenir que se ha entronizado en el día a día. que se ha empeñado en mantenerme en una extraña tensión traducible sólo en jornadas en blanco, planes no concretados. y, sobre todo, en mucho cansancio... uno que me hace querer estar tirado en la cama, mirando discovery o history channel...
a veces olvido para qué empecé este blog. a veces lo recuerdo mientras avanzo en mis lecturas y hago planes... que se quedan en el tintero... si es que una expresión semejante es viable hoy en día... hoy, cuando hablar de memoria ram, quizá refleje mejor esta desmemoria continua. dormir, resetear el cerebro... qué sé yo...
y si esto no es un debraye, ya olvidé el significado de ese neologismo hoy extinto...
escribo ahora en este break forzado, en esta espera que los horarios de clase y un compromiso social, religioso, luctuoso, imponen...
ahora, por ejemplo, pretendía hablar sólo de las actividades que han obstaculizado nuevos posteos en estas pantallas, pero el ponerme en contacto con mi memoria en línea, ha permitido, al fin, corregir este distraído existir...
y sí, quizá ya di demasiado tiempo para la digestión de los eventos.
hablaba, en pasados posts de tiempos tristes, de muertes, sin aclarar nada.
lo que ahora me retiene en la universidad es la espera para una misa en memoria de una amiga, compañera de trabajo, compañera de maestría que partiera en su viaje definitivo en la primera semana de abril... hablo de Graciela Nava, quien recibiera la noticia de una enfermedad terminal durante semana santa y sólo alcanzara, a partir de entonces, a estar entre nosotros 15 días más.
volver de esas vacaciones supuso enfrentar este cronómetro secreto, aunarlo a la muerte de Sergio Lira, a la desaparición de Aminta, otra amiga, otra compañera de maestría, quien pereciera en un accidente.
muertes inesperadas, de gente cercana, entrañable, de amigos que tiendes a creer permanecerán a tu lado, mínimo en la misma ciudad, por tiempo indefinido...
cosas así te hacen entrar (o al menos a mí) en depresión, en análisis de tus propias sendas. en revaloraciones de tus prioridades...
nuevos proyectos de lucha surgieron en mí. nuevos planes para este blog... pero... siempre hay un pero... mi estúpida educación ecléctica (y no sólo la familiar, hasta la autodidacta), mi retorcido inconsciente y el tiempo cargado de compromisos académicos, me han hecho asirme, sin quererlo a supersticiones extrañas... de acuerdo a ciertas perspectivas yoguis, hinduístas, los peores momentos para empezar nuevos proyectos o negocios, son los últimos días de tu año.
estoy a punto de cumplir años... eso, ha complicado aún más las cosas... sin querer he entrado en esta pausa, en esta inacción que se vuelve nociva, tóxica.
espero postear pronto, en cuanto este freno esotérico, este freno sincrético, pasen...
no sé, quizá el día de Bef, el día de Dalí...
por lo pronto, y ya harto del zumbido de mosquito de una laptop a mi lado, en esta biblioteca y con la misa a punto de empezar, así, sin revisar lo escrito, simplemente me retiro...
C ya soon, u people behind the screen....

2 comentarios:

Niña Murciélago dijo...

A veces esos descansos, esas pausas que la vida nos impone sirven para contemplar, para poner a descansar a la mente, y una vez que esos periodos pasen, volvemos a un proyecto con nuevas fuerzas. Ya pasará...
Un saludo.

Gerardo Horacio Porcayo dijo...

Hola Niña Murciélago:
Gracias por el apoyo y por visitar estas páginas, aunque, de una u otra forma, usted ha pasado por lo mismo. Abrazos... Suerte con el trío de felinas...

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