baladas viajeras
Vivir, vivir, vivir... Esa es la balada que recorre debajo de mi piel. Que me hace moverme en estos días.
Volver a descubrir placeres sencillos.
Nuevas partidas.
Pero la vida parece ser eso. Un flujo de agua. Un torrente que no debería parar.
Creo que no puedo decir más que eso.
Baste este poema para dar más nortes sobre estos oscuros debrayes:
sol el primero (fragmento)
Odysseas Elytis
I
Ya no conozco la terrible noche anónima de la muerte
En la bahía de mi alma está anclada una flota de astros
Estrella de la tarde centinela para que brilles
Cerca del viento etéreo de una isla que me sueña
Y para que yo anuncie la aurora desde sus altas rocas
Mis dos ojos te abrazan navegando en la estrella
De mi justo corazón: ya no conozco esa noche
Ya no conozco los nombres de un mundo que me niega
Adivino claramente las conchas las hojas los astros
Mi odio es superfluo en las calles del cielo
A menos que sea el sueño que me vuelve a mirar
Para que cruce...