ciudad mojada
Alguna vez dije que me había enamorado de Puebla por sus eternas lluvias, por ese especial frío que aquí puedes experimentar.
Luego, en tono de broma y cuando empezaba a clavarme en la lectura del hard boiled y el Thriller y ensayaba a prender cerillos de contacto utilizando la uña, justo como Mickey Rourke (¿se escribe así?) lo hacía en Angel Heart , y practicaba para decir frases duras y cansadas de la vida, aseguré que las calles de Puebla me gustaban como me gustan las mujeres: mojadas.
Ahora ya no diría esa frase en público, así, a los cuatro vientos y a la más mínima provocación, aunque sigan siendo verdad ambas oraciones. La menciono por la especial frecuencia en que me muevo en estos días. Otra vez el Hard Boiled me atrapa. Y supongo que a ello contribuye el hecho de que Puebla, durante la mayor parte de este año y en estos días en que ya se deja sentir el clima invernal, se ha mostrado justo como en 1987 la conocí: permanentemente lluviosa. Mojada.
En la ...